Arena. Agua salada. Tumbarme al sol durante horas. Echarme cremita. Risas con mis amigas. Un sms de dos palabras que puede hacerte sonreír de nuevo.
Miradas indiscretas al cachas que está 2 toallas más para allá. Una clara en el chiringuito. Una partida de cartas. Más cremita. Arena por todas partes. Intentar meterte en el agua sin quedarte congelada. Conseguirlo. Salir rápido para taparte con la toalla.
Darte cuenta que empiezas a estar de un tono parecido al de las fresas. Volver al chiringuito. Comer. Ir a buscar la sombrilla de Helena para no tostarnos. Volver. Comprar un helado. Más cartas. Más cremita. Más arena. Más sms. Más risas.
Poder decir que por fin vuelvo a estar en casa. Poder reconocer que estoy relajada.