
Hace un tiempo dije que escribira sobre él, la verdad es que llega con demora, pero llega.
Todo empezó la primavera de hace unos cuantos años ya (aproximadamente 4), nos conocimos a través de una amiga que nos presentó. A mí nunca me habían interesado los chicos, quizá la edad ayudaba, pero siempre había pensado que estudiar era mejor que ir perdiendo la cabeza por alguien. No puedo decir que fuera amor a primera vista, pero tengo la extraña e inoportuna costumbre de fijarme en los novios de mis conocidas (nunca amigas, ¡los novios de amigas no se tocan!), así que primero no le hice el mayor caso, hasta que un día me enteré que estaba enrollado con la chica que siempre se sentaba enfrente mío en la biblioteca. No se porqué empecé a fijarme muchísimo más, de un día para otro empezamos a quedar muy a menudo: hoy para estudiar, mañana para tomar algo, pasado para ir a dar una vuelta… Una noche fuimos a tomar algo, así de pronto me dijo que ya no estaba con J (la de la biblioteca), y entre el botellón (que queréis…a esas edades la economía no da para mucho más, aunque ahora tampoco) y que ahora un besito en la mejilla, que si te cojo de la cintura…en pocos minutos estaba dando mi primer beso. Después de toda la noche entre besos me fui para casa más feliz que nadie. J no se volvió a sentar delante mío en la biblioteca. A los pocos días estábamos saliendo más en serio.
Los nueve primeros meses fueron espectaculares, me enamoré como una boba, ahora con la distancia se que será difícil volver a sentir todo aquello, fue mi primer amor, mi primer beso, mis primeras veces en todo. Vivía por y para él, estaba todo el día pegadita a él y él a mi. Noches y más noches juntos, tardes de domingo viendo películas con un buen bol de palomitas, llamadas a horas nada comunes, besos robados en cualquier esquina. Mis notas bajaron en picado pero a mi me daba igual, le tenía a él y con eso lo tenía todo.
Hasta que mi mente de niña tuvo que hacerse mayor, él me engañaba con una amiga de toda la vida, esta claro que mi norma de no quitarle el novio a una amiga ella no lo entendía muy bien. Me juraron que solo fue una vez y como estaba completamente ciega les creí, aunque en mis adentros sabía que eso de solo una vez era un cuento, pero me daba igual. En ese momento terminamos, él desapareció de mi vida, no hace falta decir que pasé el peor mes de mi vida hasta ese momento, le llamaba y no contestaba a mis llamadas (como si fuera yo la mala…), pero al mes siguiente me llamó.
-Caprichosa (omitiré mi nombre…) no puedo vivir sin ti, te amo, te necesito, he reflexionado mucho sobre lo ocurrido y no volverá a pasar…bla bla bla…
La Caprichosa le perdonó, evidentemente, y volvimos. Desde ese momento todo fueron subidas y bajadas. Dos días peleados, uno bien, tres mal, uno bien…y así durante tanto tiempo que no logro recordar, quizá un año estuvimos así. En todo este tiempo él me dejaba sola en casa (mis amigas fueron dejandome de lado) y él se iba de fiesta cada noche, me amenazaba con dejarme, etc.… Me hizo creer que yo no valía para nada, que era una loca desconfiada, hasta que volví a enterarme de la cornamenta que llevaba. Ni una, ni dos, ni tres…no tengo ni idea de cuántas veces ni con cuantas me fue infiel, prefiero no saberlo ya. Después de un tiempo desparecido (le dejé…) volvió a aparecer con el mismo cuento, y la Caprichosa le volvió a perdonar.
Después de unos meses la relación se había vuelto tan toxica que era imposible seguir con aquella mentira, todo era una gran mentira, una gran farsa. Él no cambió, el seguía dejándome sola, seguía dejando bajo cero mi autoestima. Fue una relación demasiado enferma, era obsesión, necesidad. Cuánto peor me trataba más le amaba, más le necesitaba. Hasta que abrí los ojos. Le dejé.
Y rehice mi vida, él rehizo la suya, pero seguimos viéndonos, seguimos sintiendo esa atracción que no me gusta nada, y soy tonta, tonta del todo. Es posible que no entendáis porque aguanté tanto, pero yo le amaba de una manera que no logro explicar, no veía nada más. He omitido muchos detalles, como las noches que me pasaba intentando localizarle cuando el decidía desaparecer (de ahí lo de desaparecido…) y las noches que pasaba llorando. Desde esos primeros nueve meses hasta que terminamos perdí 7 kilos, me quedé en los huesos, daba verdadera pena. Mi risa se apagó, yo, que siempre rió me convertí en una amargada, hasta que llegó otra persona y me ayudó a sonreír, aunque a veces no se lo agradezca lo suficiente cayendo de nuevo en las garras de ÉL.
Espero que no se os haga muy largo y que logreis entenderme (aunque a mi me cuesta muchas veces).


Soy de esas personas que no pueden estar quietas, siempre estoy en continuo movimiento. No dejo ni un instante de moverme. Mi mente no deja nunca de pensar aunque a veces piense cosas sin sentido...
Asi soy...y asi me gusta ser...
te entendí perfectamente, es lo mismo q me pasaba con mis ex, pero tu caso es todo en uno solo...buena manera de contarlo, pero dale un final a tu historia, cierra ese libro de caer en sus garras.
UY..claro q te entiendo... pero es mucho, no te parece. Yo tuve una relacion parecida pero sin tanata vuelta. solo una ves supe q me engañaba y nunca volvi. Pero tuve q luchar cn mis ganas mucho tiempo... y eso es muy dificil y doloroso.
Pero en fin me sirvio para madurar y saber q la vida no es como yo creia, la burbuja se me rebento.
Ojala esta experiencia tan tormentosa te halla servido... de experiencia.
Un besito.
bueno todas als historias tienne un final a veces malo y otras bueno, pero esta necesita q la cierres ya!! xq no merecio la pena
besitos salados de CHOI
En el fondo una historia así puede extrañar si nunca te ha pasado nada parecido, pero si lo piensas bien, las personas somos débiles (yo al menos) y totalmente imprevisibles, y reaccionamos como no querríamos reaccionar, y determinadas cosas nos atrapan y no podemos escapar de ellas, aunque nos duelan... nos atrae aunque nuestro lado racional nos intenta avisar del error que vamos a cometer, pero cuando entran en juego las emociones... ¿quién escucha a su lado racional?
Has escrito un post muy... realista. Y te ha salido hasta bonito ;)
Un beso
Te expresas muy bien y se entiende perfectamente. Una historia dura, sufrida y demasiado larga; por lo menos aprendiste de ella y ahora sabes qué es lo que no debes consentir y también sabes cuánto vales.
Un beso enorme :o*
te dejo mas besitos salados de CHOI :)