Me levanté con un dolor de cabeza horrible, - será de llorar - pensé.
Luego reaccioné, pensé que llevo años sin llorar, él o tu, o ellos, o la humanidad en general acabaron con mis lagrimas, acabaron con toda mi esencia y me hicieron una persona helada, incapaz de sonreír, ni de llorar, incapaz de leer entre líneas, toda mi picardía se me fue.
Volví a la realidad por culpa de ese dolor de cabeza inoportuno, - ¡tomate algo niña! - pensé después, así que mientras me dirigía al botiquín, me acorde de ti…por alguna extraña razón cada vez que me duele algo pienso en ti…
Recordé tu mirada, tu sonrisa, y cuando estaba apunto de soltar una triste lagrima, otra vez ese molesto dolor de cabeza me agobió!
Por fin llegué al botiquín, coji una pastilla y un vaso de agua, tragué la pastilla y mientras volví a pensar: - ¡niña! hace muchísimo que no lloras…- volví a pensar en ti, en tu sonrisa, en tu mirada…Al ver que el dolor persistía decidí llamar al trabajo para decir que no podía ir, a duras penas conseguía abrir los ojos.
Me tumbé en la cama y volviste a mi mente, recordé tus besos, tus caricias… pensé que ese dolor de cabeza ¡acabaría conmigo! Cuando estaba apunto de dormirme viniste a mi mente para decirme adiós, casi ni recordaba tu nombre, me costaba recordar tu cara, me esforcé en acordarme de que habías sido en mi vida… y para cuando quise darme cuenta, el dolor de cabeza había desaparecido y tu…tu con él.

Antes me ha venido esto a la mente y lo he escrito. Ojala fuera tan facil olvidar...